Si se siente agotado y desconectado, el hecho de necesitar mantener la concentración, la motivación y el autocuidado puede parecerle extenuante. Es a lo que nos referimos como burnout. Esta clase de agotamiento es un fenómeno que cada vez más experimentan muchas personas y puede frenar el seguimiento de hábitos saludables bien establecidos.
Es importante reconocer los síntomas físicos del burnout. He aquí algunos ejemplos:
Si bien las soluciones rápidas y la obtención de recompensas instantáneas pueden ofrecer algún alivio momentáneo, estas pueden agravar el agotamiento en el largo plazo. Sean cuales sean los síntomas que experimente, lo más importante es priorizar el autocuidado. Cuidar bien de sí mismo incrementa la resiliencia y le equipa mejor para superar dificultades y acelerar la recuperación. Empiece paulatinamente a reconstituir hábitos saludables.
Si ya no se alimenta de manera saludable:
Céntrese en una comida al día. Por ejemplo, tomar un desayuno nutritivo durante una semana y reevalúe sus progresos a partir de ahí. Tenga a mano alimentos que se puedan preparar con rapidez, como verduras asadas y huevos duros o pescado en conserva.
Si ha aumentado su consumo de alcohol o drogas:
Empiece controlando su consumo durante una semana para conocer mejor sus hábitos y poder hacer cambios efectivos. Si es dependiente del alcohol, consulte a su médico antes de dejarlo bruscamente.
Si se queda viendo la televisión o jugando hasta tarde:
Reduzca gradualmente 30 minutos a lo largo de varias semanas hasta alcanzar una hora óptima para acostarse a dormir.
Si se aleja de su familia y amistades y prefiere el aislamiento:
Sus seres queridos pueden proporcionarle un valioso apoyo y ayudarle a sentirse menos agotado. Sea abierto y honesto sobre su estado de burnout y hágales saber que necesita tiempo y espacio. Salga al aire libre y conecte con la naturaleza. Pida a un amigo que le acompañe a pasear por un parque cercano.
Si empieza a postergar las tareas domésticas o quehaceres:
Ocúpese de una habitación a la vez o céntrese en una sola tarea. Ponga un cronómetro y comprométase a dedicar al menos 10 minutos a lo que haya escogido hacer. Quizás note que puede hacer más de lo que pensaba y puede que se sienta motivado a hacer un poco más.
Si ha abandonado sus aficiones e intereses:
Dedique un breve período, una o dos horas semanales, a ejecutar las actividades que le producen alegría.
Si la práctica de plena conciencia ha desaparecido de su vida:
Cada mañana dedique cinco minutos para reavivar su práctica de plena conciencia o meditación, ya sea por medio de una aplicación digital o respirando de manera profunda y con intención.
Si ha dejado de hacer ejercicio:
El ejercicio puede aumentar la autoestima y aliviar los síntomas relacionados con el burnout. Comprométase a dar un paseo a paso ligero tres días por semana para restablecer una rutina de ejercicio.
Recuerde que el autocuidado es esencial para superar muchos de los retos de la vida, incluido el burnout. Su bienestar puede mejorar de manera considerable cuando atenderse a sí mismo ocupa un lugar prioritario.