La enfermedad mental afecta aproximadamente a una de cada ocho personas en el mundo. Y aunque la concienciación sobre estos trastornos y su tratamiento exitoso han avanzado significativamente en las últimas décadas, muchas personas que lidian con enfermedad mental continúan enfrentando discriminación y aislamiento debido a que los mitos sobre la salud mental siguen muy presentes. La información que sigue ayuda a desmitificar las enfermedades mentales y puede ayudarlo a obtener datos precisos sobre la salud mental.
Mitos desmentidos
Mito: Las personas que sufren una enfermedad mental son responsables de ella. Muchas personas todavía creen que quienes padecen una enfermedad mental eligen actuar o sentirse así y pueden controlar su comportamiento si realmente lo desean. De hecho, las investigaciones muestran que los factores biológicos, genéticos y ambientales juegan un papel en la salud mental. Las personas que viven con problemas de salud mental no son más responsables de su condición que las personas con una enfermedad física como la diabetes o el cáncer.
Mito: La enfermedad mental no afecta a los niños. Millones de niños en el mundo experimentan algún tipo de dificultad de salud mental. Entre los trastornos mentales más comunes en niños están el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la ansiedad y los trastornos de la alimentación. Los investigadores también han descubierto que muchas enfermedades mentales graves, como la depresión y la esquizofrenia, suelen comenzar a manifestarse a finales de la adolescencia y a principios de los veinte años.
Mito: Las personas con una enfermedad mental son peligrosas. Esta idea es en parte resultado de películas excesivamente dramáticas y noticias sensacionalistas sobre una pequeña minoría de la población. ¿La realidad? No existe un vínculo comprobado entre la enfermedad mental y los delitos violentos. De hecho, las personas con una enfermedad mental tienen más probabilidades que la población general de ser víctimas de delitos violentos. Si bien hay una pequeña minoría de personas que lidian con una enfermedad mental y pueden actuar violentamente en ocasiones, la gran mayoría de ese comportamiento es verbal y no implica agresión física.
Datos explorados
Objetivo: Las enfermedades mentales a menudo tienen una base genética. Innumerables estudios revelan una conexión entre las enfermedades mentales y la genética. Si bien el origen de una enfermedad mental rara vez es claro (y puede implicar factores tanto ambientales como hereditarios), las personas con antecedentes familiares de enfermedades mentales tienen muchas más probabilidades de enfrentar problemas de salud mental que la población general.
Objetivo: Hay muchos tratamientos disponibles para las enfermedades mentales.Para la mayoría de las personas con una enfermedad mental, hay una variedad de opciones de tratamiento disponibles. Estos incluyen:
Las personas afectadas por una enfermedad mental a menudo tienen que luchar dos batallas: una contra la enfermedad y otra contra el estigma que acompaña a tener un trastorno psicológico. Solo al comprender los datos podemos ayudar a eliminar ese estigma y permitir que quienes padecen una enfermedad mental vivan vidas significativas y transiten con éxito el camino hacia la recuperación.