Las pérdidas forman parte de la vida. Las situaciones difíciles nos ponen a prueba a todos, tales como los fallecimientos o diagnósticos devastadores. Los sentimientos que experimentamos al enfrentar el duelo y la manera de sobrellevarlo difieren según las personas. Sin embargo, al margen de la reacción, una pérdida suele desequilibrar a la persona más resiliente y darle la impresión de que su vida está fuera de control.
Si bien las soluciones inmediatas no existen para ayudarle a recuperarse y sobreponerse, hay medios para resistir el impacto de un acontecimiento difícil de la vida y ayudarle a aceptar su nueva realidad.
Dese tiempo. Tras una pérdida, a veces no se sabe cuánto tiempo se tarda en volver a la normalidad. Tome el tiempo de sanar; dese cuenta de que el proceso no se resuelve por etapas y de que no hay ni buena ni mala gestión para sobrellevar el duelo. Viva un día a la vez y vuelva paulatinamente a su rutina cotidiana.
Busque apoyo. Al principio tendrá la impresión de que es más fácil replegarse en sí mismo y esconderse en vez de encontrar respaldo en la gente que le quiere. Cuando se sienta listo, llame a sus amigos y familiares. Recibir ayuda para organizar los detalles del funeral o contar con un amigo que pueda cuidar de los niños para que usted se organice es de gran ayuda. Por lo general los allegados desean ayudar, pero no saben cómo ni cuándo hacerlo, de manera que no titubee en recurrir a ellos. Piense también que cabe la posibilidad de adherir a un grupo de ayuda mutua, —encontrará ahí a gente que ha atravesado situaciones similares.
Atiéndase. Asegúrese de darse tiempo para pensar en usted y responder a sus necesidades. Cuando alguien recurre a usted para que le apoye, puede parecer anormal ocuparse de su propio cuidado; sin embargo, puede ser una útil herramienta para relajarse y liberar toda esa tensión contenida. Atiéndase, vaya a que le den un masaje, camine al aire libre o tómese un buen baño.
Encuentre respaldo en sus amistades. Pase tiempo con los amigos con quienes pueda expresar su dolor, temor y ansiedad causados por la penosa situación. Las anécdotas, compartidas le darán la oportunidad de sonreír aún en los días más tensos.
Cuide su salud. Enfrentar el duelo puede representar una carga enorme para el organismo. Trate de descansar lo suficiente, comer alimentos sanos y mantenerse activo, —cuando el cuerpo se siente bien, la mente también.
Escriba lo que siente. Suele ser difícil definir lo que uno siente exactamente tras una pérdida. Es posible que experimente varios sentimientos simultáneamente, incluso sentimientos contradictorios, como tristeza en un momento y alivio en el siguiente. El hecho de sentar sus pensamientos por escrito le permitirá expresarlos y comprenderlos. Trate de escribir tal como sus pensamientos le surgen, sin frenos.
Busque ayuda profesional. Si se siente demasiado abatido, consulte a un consejero u otro profesional del ramo de la salud mental. Los signos a continuación indican que ha llegado el momento de obtener el apoyo de un profesional: dificultad prolongada para dormir, comer o realizar las faenas cotidianas, ansiedad grave, depresión, sentimientos de ineptitud. Aun cuando pueda parecerle intimidante recurrir a la ayuda de un extraño, un profesional puede ser como una cámara de resonancia, y proporcionarle ideas y herramientas que le ayuden superar el dolor y a volver a retomar su vida.
Ayude a sus hijos a adaptarse al duelo
No es fácil superar sus propios sentimientos al tiempo que trata de reconfortar a sus hijos y comprender sus preocupaciones; sin embargo, es imperativo, sobre todo tras la pérdida de un ser amado. Los niños viven el duelo, pero lo expresan de manera diferente a los adultos. Aunque su hijo no hable específicamente de su aflicción con usted, puede que esté manifestando sentimientos de pérdida y dolor si usted comienza a notar
Si le inquieta la manera en su hijo afronta la situación, consulte a un profesional que le oriente mientras trata de ayudar a su hijo a comprender y aceptar sus sentimientos y a encontrar maneras más sanas de sobrellevarlos.
Medidas que puede adoptar
La manera de ayudar a su hijo a superar esta pérdida depende de su edad y etapa de vida. De igual manera, está condicionada a su desarrollo, antecedentes y experiencias anteriores relacionadas con el duelo. De manera general, le sugerimos lo siguiente.
Mostrar apertura y empatía. Muchos padres intentan proteger a sus hijos dejándolos en la ignorancia. Si bien es comprensible que usted no quiera que su hijo sufra, esto puede dificultar la asimilación de la pérdida y puede causar problemas más adelante. Mismo si no hacen preguntas, los niños necesitan saber lo que ocurre. Asegúrese de que la información que les da sea la adecuada para su edad. Descubra qué piensan y resienten de la situación; escúchelos con atención y responda a todas la preguntas que puedan tener de manera abierta y honesta.
Servir de ejemplo. Hable con sus hijos de su propia pena y explíqueles que tienen derecho a estar tristes o a sentir temor. Si usted les abre el corazón, ellos harán lo mismo con usted, pero al mismo tiempo, trate de guardar la compostura para que ellos sientan seguridad y apoyo.
Ayudarles a identificarse. Algunos cuentos, programas de televisión y películas para niños podrían abordar una situación similar a la que están viviendo. Aunque puede que no sea útil confiar solo en estos métodos, pueden ser una excelente manera de fomentar la conversación. El hecho de llevar a los niños al funeral de un ser querido que ha fallecido o de hablar de familias que han pasado por situaciones similares les ayudará a comprender y aceptar su propia pérdida.
Mantener sus rutinas. Para los niños un cambio mayor en sus rutinas y horarios puede generar incertidumbre y ansiedad. Intente mantener los hábitos normales de la familia lo más que pueda, pese a que deba afrontar las dificultades del duelo.
Los niños al crecer viven en un proceso de constante cambio. El apoyo que los niños reciben cuando atraviesan situaciones difíciles es esencial y puede constituir un momento decisivo en sus vidas. Momento este, que, gracias a su apoyo afectuoso, puede ayudarles a afrontar mejor los cambios inevitables de la vida, los buenos y los malos.
Seguir adelante
El dolor y la aflicción causados por la pérdida de un ser querido, las enfermedades u otras situaciones devastadoras pueden tener repercusiones considerables en su bienestar mental y físico. Su experiencia personal del duelo es única, al igual que su manera de manejarlo. Algunas de las sugerencias contenidas en este artículo le serán más eficaces que otras, de manera que haga lo que mejor le parezca en su caso y el de su familia. Mismo si le toma tiempo, energía y esfuerzos personales, es posible superar las emociones.